Día del Rey

on Lunes, 25 Abril 2016. Posted in Holanda, Noticias, Ámsterdam

Ya falta cada vez menos para que un año más todas las calles de Holanda se tiñan de naranja. El próximo día 27 de abril se celebra el Koningsdag o Día del Rey, día que si bien no es el día nacional, se celebra más que ningún otro día del año en un ambiente festivo y de unión nacional a lo largo y ancho de todo el Reino de los Países Bajos.

Desde 1885 se celebra en este país el cumpleaños del soberano holandés. Esta tradición la inicio el rey Guillermo III de Orange-Nassau quien comenzó a celebrar por todo lo alto, ya fuera sólo del ámbito familiar, el cumpleaños de su hija, la entonces Princesa Guillermina de los Países Bajos, cada 31 de agosto. Se conocía entonces como el Día de la Princesa, pero tras heredar Guillermina la corona se convierte en el Koninginnedag o Día de la Reina.

Luego sería su hija, la futura Reina Juliana, quién continuaría la tradición, salvo que cambiaría el día de la festividad a la fecha de la celebración de su nacimiento, el 30 de abril. Treinta y dos años más tarde, Juliana abdica en favor de su hija, Beatriz, quién decide mantener el Día de la Reina el 30 de abril en honor a su madre, ya que su propio cumpleaños era el 31 de enero, fechas poco propicias para celebraciones por tratarse de fechas invernales.

La Reina Beatriz quiso volver a homenajear a su madre renunciando al trono en la misma fecha que lo haría aquella, pero con el nuevo rey, el primer hombre después de tres generaciones de reinas, se vuelve a cambiar el día de esta celebración nacional. Con el Rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos se elige el día de su cumpleaños, el 27 de abril, como nuevo día a marcar en el calendario de los holandeses.

En esta fecha tan señalada todo el mundo se viste de naranja, símbolo de la Casa Real de Orange-Nassau. Es curioso el hecho de que en dicha fecha no se requiera ningún tipo de permiso por parte de las autoridades para vender bienes, salvo alimentos y bebidas, por lo que todas las ciudades, Ámsterdam inclusive, se llenarán de mercadillos y puestecillos instalados por los propios vecinos en los que se vente todo tipo de artículos de segunda mano.

Desde primeras horas de la mañana los más pequeños inician la jornada, acercándose principalmente a espacios abiertos como el Vondelpark, en el que instalarán sus puestecillos desde lo que venderán cualquier tipo de artículos que padres y familiares ayudaron a reunir para que los niños puedan ganarse sus primeras monedas. Serán ellos quienes atraerán a caminantes y curiosos para hacerles participar en todo tipo de juegos, a veces inventados por ellos mismos, en los que los mayores disfrutarán como niños a cambio de alguna propina.

Poco a poco, riadas de gente vestida de naranja irán inundando los muelles de los canales y plazas de Ámsterdam en un ambiente aún más festivo a cada minuto que pase. La música resonará en cada rincón, el agua de los canales quedará oculta por las barcas privadas alquiladas por grupos de amigos o compañeros de empresa con el único objetivo de pasarlo bien, disfrutar y compartir unos momentos únicos, no sin que algún que otro tropiezo acabe con alguno del grupo en las aguas de los canales.

Y si alguien es más de emociones un poco más fuertes, siempre puede acercarse a la Plaza Dam, donde la feria allí instalada pondrá a prueba el vértigo, la compostura y el saber estar de los que presumen aguantar todo tipo de emociones fuertes gracias a las distintas atracciones de feria.

En definitiva, es un día especial en el que no sólo el Rey festeja su día, todo el país y sus visitantes intentan disfrutar del día más animado y anaranjado del año. Sólo hay que procurar no comprar demasiadas cosas en los mercadillos si luego no nos van a caber en la maleta, no caer en los canales, procurar pasárselo lo mejor posible y llevar (o comprar en cualquiera de los puestos) alguna prenda, peluca, guirnalda o sombrero naranja para no desentonar.

¡Feliz Día del Rey!

Comentarios (0)

Déje un comentario

Estás comentando como invitado.