La iglesia clandestina de Nuestro Señor en el Ático

on Lunes, 18 Marzo 2019. Posted in Holanda, Ámsterdam

La Iglesia Clandestina Nuestro Señor en el Ático - Buendia Tours - Amsterdam

Ámsterdam esconde muchos misterios. Su variada historia, las distintas personalidades que vivieron en ella, así como su arquitectura, dieron pie a muchos eventos que hoy pueden parecernos curiosos o hasta ominosos.

La historia de la iglesia clandestina de Nuestro Señor en el Ático es una de esas que hace que nos queramos acercar a su origen. Origen que tiene lugar durante la época de la reforma protestante en Países Bajos en el Siglo XVI.

Católicos clandestinos

El gobierno católico de Ámsterdam es derrocado por los rebeldes protestantes de la ciudad. Este golpe fue sangriento, y el gobierno decide poner un punto final al catolicismo prohibiéndolo por completo. Entre otras cosas, también confiscó tierras de distintos grupos religiosos y los aseguró bajo el control protestante. Doscientos años duró esta prohibición del catolicismo, y sus seguidores fueron obligados a permanecer ocultos.

Este fue el inicio de la construcción de muchas iglesias clandestinas, donde los católicos que decidieron no convertirse al protestantismo o abandonar los Países Bajos podían seguir observando su fe en secreto. Se estima que existieron unas 30 iglesias ocultas en Ámsterdam entre 1578 y 1853. Fue en 1660 que una congregación de Ámsterdam comienza a trabajar en un nuevo lugar de culto en De Wallen (nombre oficial del Barrio Rojo) en una casa de frente a un canal. Este lugar sería luego conocido como Nuestro Señor en el Ático (Ons’ Lieve Heer op Solder).

Esta fachada fue un poco distinta a lo que muchas iglesias católicas eligieron como coartada. Mientras la mayoría decidió modificar sus inmediaciones para asemejarse a una iglesia protestante (es decir, iglesias más austeras), Nuestro Señor en el Ático preservó toda iconografía y colores profundos de una iglesia católica, pero escondidos tras la fachada de una casa completamente común y corriente.

La pequeña entrada por un callejón lateral no solamente llevaba a la capilla, sino que el sitio secreto contenía una cocina, áreas de vivienda y un confesionario. Por años muchos católicos utilizaron a Nuestro Señor en el Ático como su sitio de culto. Y así, a lo largo de los años la capilla también fue modificada.

El fin de la prohibición

La prohibición del catolicismo en Países Bajos fue levantada por el gobierno neerlandés en 1853. En ese año los católicos recuperaron su libertad para ejercer su religión de manera pública, y los sitios de culto clandestinos volvieron a ser iglesias convencionales, aunque la mayoría fueron abandonados. Nuestro Señor en el Ático por suerte fue convertida en un museo en 1888 por una organización privada. Esto convierte a esta iglesia clandestina en uno de los museos más antiguos de Ámsterdam, además del Rijksmuseum.

¡Gracias a ello es que hoy podemos visitarla! Nuestro Señor en el Ático no solo lleva adelante servicios católicos los domingos, sino que también su museo está abierto de lunes a sábados de 10 a 17 y los domingos y feriados de 13 a 17. La visita tiene audioguías disponibles, las cuales son altamente recomendables ya que el museo carece de señalización.

Los detalles

Existen muchos museos en Ámsterdam que buscan dar una idea de cómo era la vida de los neerlandeses en el siglo XVII. Pero Nuestro Señor en el Ático es simplemente único, con sus escalones que aún rechinan y su luz tenue.

Es justamente por esto que hay que tener en cuenta que la visita puede no ser la más adecuada para todo el mundo. Aquellos con baja visión deberían tener especial cuidado los días nublados. Por otro lado, este edificio no es la excepción en Ámsterdam en cuanto a escaleras angostas.

Hay pequeños detalles que hacen que nada quede fuera de lugar, como flores secas en los asientos en vez de carteles que indican que está prohibido sentarse.

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